El Centro de Psicología Aplicada pretende desde su blog, Psicología ComPartidA, divulgar la psicología en la comunidad universitaria con la intención de promover la salud física y mental. Nuestro objetivo es acercar el conocimiento a través de la publicación de artículos del ámbito psicológico y compartir noticias de actualidad.

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viernes, 8 de marzo de 2019

A tí, mujer trabajadora


Has recorrido un largo camino, y te admiro por ello. Sé por lo que has pasado y que cada día, uno a uno, intentas ser la mejor persona posible. Por ello, si alguna vez dudas, por favor, acuérdate del momento más difícil que viviste. Esto, igual que pasó entonces, hoy también pasará.

Has sabido levantarte de cada caída. Vive esas caídas no como castigos o imposiciones sino como oportunidades para empezar un nuevo andar. Una oportunidad de la que tomar aquello que necesites para el futuro. Recuerda que nada es eterno y que el miedo, la tristeza y el dolor, forman parte de la vida. Cuando sientas estas emociones, no olvides escucharlas. Ten presente que sólo quieren ayudarte, y tienen mucho que decirte. Aprende de ellas y, luego, déjalas ir. Permítete llorar, no nos hace más débiles. La expresión emocional es una gran fortaleza. No lo olvides. Pero no te aferres a aquello que duele o no funciona, porque resta espacio para cosas mejores. Sé capaz de ver que hay realidades inmodificables y que otras, si te mueves del lugar de la queja, las puedes cambiar o, al menos, mejorar.

Recuerda de dónde vienes y ten presente hacia dónde vas. Pero, si en algún momento del camino te pierdes, disfruta de explorar las posibilidades. A veces, de situaciones inesperadas podemos extraer los mejores aprendizajes de nuestra vida. Recuerda que, sea cual sea tu realidad, puedes con ella. Ahora bien, no te dejes engañar por la publicidad: alcanzar la felicidad no es algo inmediato, ni tiene una receta mágica, es una ardua tarea. Trabaja día a día, esforzándote al máximo, por conseguir tu bienestar. Para ello, no te creas todo lo que te dicen, ni siquiera aquello que escuchas en tu cabeza. Muchas veces, nosotras mismas somos nuestro mayor enemigo. No te condenes por equivocarte. Recuerda que, al igual que las demás, tú también eres humana. Aprende a tolerar los fallos del resto y, sobre todo, tolera los tuyos. 

No olvides lo bien que te puedes sentir en tu propia compañía, y si en algún momento alguien quiere entrar en tu vida, asegúrate de que supere al menos eso. Estar rodeada de personas que valoras mejora mucho la vida. Vive con ellos, pero siempre para ti. Lo único que necesitas está dentro de ti. No lo olvides, por favor. No temas decir “no quiero” cuando así lo sientas. Nunca puedes complacer a todo el mundo. Sé fiel a ti misma. Probablemente muchas personas se irán, pero lo harán dejando espacio a otras que merezcan la pena conocer. Mantente dispuesta a aceptar quién eres. Reconócete en el espejo y permítete ver más allá de esa cicatriz o esa mancha, sin olvidar que tú eres mucho más que eso. Ámate como eres y, entonces, otros también lo harán.

No te dejes engañar por tu discurso, seguramente los “no puedo” sean menos de los que dices y los “no quiero” sean más de los que te permites decir. Recuerda que querer no siempre es poder. Pero ten el coraje de seguir peleando muchas batallas más y la sabiduría para reconocer que hay algunas imposibles de ganar, por las que no vale la pena luchar.

Sé de sobra que hay muchas cosas que te dan miedo: la pérdida, los cambios… Querida amiga, exponerte a aquello que temes es la única forma de vencer el miedo. Después de todo lo vivido, sé que tienes habilidades para seguir enfrentándote a la vida tan bien como lo has hecho hasta ahora. Así que reconócetelo: ¡Eres una campeona!

Hoy, 8 de marzo, abraza tu pasado que tiene que ver mucho con quien eres; pero, sobre todo, céntrate en tu presente que es mucho de lo que serás mañana. Mujer luchadora, no dejes de aprender y sigue creciendo, pero hazlo hasta donde y cuando quieras.

A ti, a mí y a todas: gracias.

Rocío Florido – Terapeuta del CPA

Esta carta va dedicada a todas las mujeres que desde hace siglos han luchado por la igualdad de oportunidades, a todas las mujeres que han luchado por una sociedad justa, a todas las mujeres que han trabajado por conseguir su autonomía personal, a todas las mujeres que han pensado y lo han hecho libres.

lunes, 25 de febrero de 2019

Rompiendo el mito ¿qué me voy a encontrar cuando vaya al psicólogo?

Foto de  GotCredit con Licencia CreativeCommons


Cuando hablamos de Psicología muchas personas tienen dudas sobre a qué nos referimos. Existen prejuicios acerca de esta ciencia y la idea inicial puede estar alejada de la realidad.

La Psicología es la ciencia que se encarga de estudiar la conducta humana. Esta definición, se puede interpretar de forma incorrecta. Generalmente equiparamos conducta con “aquellas cosas que una persona hace”. Sin embargo, para un psicólogo/a la conducta es mucho, muchísimo, más. El comportamiento solo se puede entender como una interacción, y esta interacción no incluye solo la relación con los aspectos externos, fuera de la piel, como si esta fuese una barrera entre el individuo y el mundo. Cuando un psicólogo/a habla de conducta también está teniendo en cuenta lo interno, tanto las sensaciones físicas, las emociones y sentimientos, como los pensamientos. Además, no podemos hacer una separación entre cuerpo y mente. El ser humano es un todo, por ejemplo, no podemos separar con un cuchillo el proceso de digestión y el placer de comer, van unidos. 

Cuando una persona aparece en consulta con un problema psicológico, el psicólogo/a entiende que esta persona valora su comportamiento como “poco adaptativo” para su vida. Es decir, esa persona tiene conductas que son ineficaces a la hora de enfrentarse a los retos de su vida. El/la  profesional se encargará de evaluar qué ocurre y por qué se mantiene la problemática, considerando que el problema no es algo inherente a la persona. Es decir,  no va a colocar el problema dentro de uno mismo. De este modo, si una persona sufre ansiedad, la ansiedad no está en el individuo como un ente inamovible, como quien tiene un corazón o dos pulmones, ni es una etiqueta del individuo como quien es alto o moreno. La ansiedad serán una serie de comportamientos, pensamientos y emociones que le están impidiendo relacionarse con su medio como desea.  

El/la profesional de la psicología tampoco considerará la ansiedad como una enfermedad. Cuando decimos que una persona está enferma de tuberculosis se debe a que está contagiada con la bacteria que causa la tuberculosis y cursa con síntomas como tos, dolor en el pecho, fiebre, dificultad respiratoria, etc. Esta persona debe tomar antibióticos, aunque desaparezcan los síntomas, hasta que ha logrado acabar con todas las bacterias que le han invadido. Los problemas psicológicos NO funcionan así. Volviendo a la persona que solicita ayuda por ansiedad. Entre sus síntomas se evalúa que presenta taquicardia, sudoración, pensamientos negativos sobre su “torpeza” social y, además, evita reuniones de amigos donde haya gente nueva. En el momento que se enfrente a las situaciones problemáticas y desaparece esta sintomatología diremos que ha aprendido conductas más adaptativa. Así, la Psicología no busca la “bacteria” de la ansiedad. Por el contrario, pretende conocer qué factores de la interacción individuo-medio explican los síntomas y proporcionar las herramientas necesarias para que la persona pueda modificar su comportamiento por otro que le resulte más adecuado. 

¿Cómo puede la Psicología ayudar a resolver problemas?
Los psicólogos aplican los modelos generales que su ciencia ha desarrollado sobre aprendizaje (y desaprendizaje) de comportamientos. Además los ajustan al caso particular que solicita psicoterapia. Para ello, un psicólogo/a necesita conocer en profundidad todas las variables del problema de la persona en consulta. Durante las primeras sesiones, la base de la interacción será una entrevista, permitiendo al/a la profesional elaborar una descripción funcional muy detallada de la demanda. En este proceso será muy importante la colaboración de la persona que busca ayuda. El objetivo final será tener una explicación del porqué ocurren los comportamientos desadaptativos y elaborar un plan de tratamiento para modificarlos.

Una vez que el psicólogo/a entiende qué ocurre, por qué ocurre y cuales es el mantenimiento del problema, hará participe a la persona,  explicando la situación para poder comenzar el proceso de intervención.

Lo fundamental en la intervención psicológica es que la persona que acude a consulta sea agente del cambio. Una vez consensuado el plan de tratamiento entre la persona que demanda terapia y el psicólogo/a, será la propia persona quien lo lleve a cabo con ayuda de su psicólogo/a, que le irá guiando en todo momento, entrenándole en técnicas empíricamente validadas. Es cierto que este proceso a veces dará miedo. Requiere esfuerzo y caminar lejos de la zona de confort. A raíz de un trabajo personal, se adquieren las herramientas para enfrentarse no solo al problema específico, sino a muchos otros problemas diarios, generalizando así el aprendizaje adquirido a lo largo del proceso terapéutico. Esto se debe a que, afortunadamente, los seres humanos tienen una gran capacidad de generalizar los aprendizajes. 

De este modo cuando vayamos a un psicólogo/a, vamos a encontrar a un/a profesional que va a ofrecernos todo sus conocimientos teóricos y técnicos sobre psicológica. El psicólogo/a nos acompañará en el proceso de aprendizaje de comportamientos adaptativos, pero en última instancia el poder de cambio reside en nosotros mismos y es que nosotros somos la mejor herramienta que existe. 

Naiara Matesanz– Terapeuta del CPA
Referencias bibliográficas
Froján, M.X. y Santacreu, J (2008) Qué es un tratamiento Psicológico. Biblioteca Nueva. Madrid.




 

lunes, 11 de febrero de 2019

9 mitos del amor romántico


“¿Pero 30 años y todavía soltero/a”? “¿Cuándo os vais a casar? ¡Ya es hora! ¿no?”, “Él/ella es mi todo, es mi media naranja” “El amor duele”… Se acerca San Valentín, una de las fechas más esperadas por muchos enamorados, pero… ¿alguna vez te has parado a pensar en cómo las presiones socioculturales nos influyen a la hora de entender el amor o el matrimonio? Y es que existe toda una serie de mitos que influyen en nuestras actitudes; modelando nuestras expectativas y guiando nuestras decisiones. En esta entrada repasamos algunos de los mitos más populares sobre el amor romántico. 


Fotografía de pixabay.com con licencia CreativeCommons



Sternberg (1986,1989) establece tres bases fundamentales del amor: intimidad, pasión y compromiso. Establece distintos tipos de amor según la combinación de dichos elementos y define el amor romántico como la relación que se basa en la intimidad y la pasión. Pero, ¿qué mitos rodean a este sentimiento?  

1- Solo hay un amor verdadero: las medias naranjas y las almas gemelas
Es la creencia de que elegimos a la pareja predestinada de algún modo o que ha sido la mejor elección posible. Su aceptación podría llevar a un nivel de exigencia excesivamente elevado en la relación de pareja, un riesgo de decepción, de tolerancia excesiva o incluso llevarnos a creer que estar junto a alguien sea más una cuestión de obtener lo que nos falta que de compartir lo que somos.

2- El amor hace sufrir    
Objetivamente, el amor no hace sufrir. Nos hacen sufrir nuestras expectativas y comprobar que quizá no se ajusten a la realidad. Nos hace daño la obsesión en empeñarnos que otro nos quiera. Sufrimos cuando alargamos relaciones que no dan más de si. En cualquiera de esas situaciones sufrir es innecesario e inútil, y nada tiene que ver con el amor.

3- El mito de los celos  
Se trata de la creencia que atribuye que los celos son un signo de amor e incluso el requisito indispensable de un amor verdadero. Suele usarse habitualmente para justificar comportamientos egoístas, injustos y represivos.

4- No puedo vivir sin ti
Quién busca que sigamos a su lado apelando a la culpabilidad o a nuestro miedo a que cometa una locura, ¿realmente nos quiere? Esa persona atiende únicamente a sus deseos, utilizando la lástima y generándonos un profundo malestar. 

5- El amor es incondicional 
Esta idea entiende el amor como una aceptación del otro sin condiciones, pero ¿y si esa persona realizase conductas inapropiadas hacia ti?, ¿y si te provocase malestar o dolor? Saber marcar unos límites sanos y enseñar a hacerlo, es la mejor prueba de amor que una persona puede proporcionar a otra.

6- El amor lo puede todo o el mito de la omnipotencia 
Sería la creencia que establece que si existe “amor verdadero” cualquier obstáculo (interno o externo) no podrá influir en la pareja, siendo suficiente el amor para solucionar todos los problemas y justificar todas las conductas. Este mito puede ser utilizado como excusa para no modificar determinados comportamientos o negar los conflictos de pareja, dificultando su afrontamiento.

7- El mito del matrimonio 
Se trata de la creencia que presupone que el amor romántico debe conducir a una unión estable de la pareja. Puesto que dicha unión se pretende como duradera y que la pasión es un estado transitorio, nos encontramos ante dos elementos que, en ocasiones, resultan difíciles de gestionar y pueden llevar fácilmente a la decepción. 

8- La gente se casa porque se ama 
Que toda la gente que se casa lo hace por amor es una falsa asunción. Esa emoción profunda que interpretan como amor puede ser el conjunto de otras emociones como el impulso sexual, miedo a la soledad, deseo de aprobación, deseo de reconocimiento, motivos económicos, necesidad de realizar lo que la sociedad espera de ellos…

9- El mito de lapasión eterna o equivalencia 
En esta idea las personas suelen entender el amor (“sentimiento”) como equivalente al enamoramiento (“estado más o menos duradero”). Por tanto, si una persona deja de estar apasionadamente enamorada es que ya no ama a su pareja y lo mejor es abandonar la relación. Las investigaciones sugieren que las fases del enamoramiento intenso van modificándose con el tiempo, dando lugar a procesos de otro tipo. Aceptar este mito supondría no reconocer la diferencia entre ambas cuestiones ni dicha transformación.

Si quieres saber más sobre las relaciones de pareja y los mitos del amor puedes consultar la siguiente entrada http://psicologia-cpa.blogspot.com/2017/10/relaciones-de-pareja-saludables-mito-o.html

Alejandra Peña – Terapeuta del CPA
Bibliografía
Cáceres, Carrasco J. 10 palabras claves acerca de la pareja (3ª edición) (1997). Navarra: Editorial Verbo Divino.
Cahue, M. Amor del bueno: Cuando lo encuentres, cuídalo y disfrútalo (2014). Madrid: JdeJ Editores.
Ferrer, V.A., Bosch, E., y Navarro, C. Los mitos románticos en España (2010). Boletín de Psicología, 99, 7-31.
Maureira, Cid, F. Los cuatro componentes de la relación de pareja (2011). Revista Electrónica de Psicología Iztacala. 14, (1).