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lunes, 26 de mayo de 2014

¿Cómo afectan las emociones al sistema inmunológico?

Los investigadores saben desde hace tiempo que las emociones que experimentamos pueden afectar a nuestra salud. Sin embargo,  no estaba claro como el estrés o la soledad pueden exactamente dar lugar a dolores y molestias.

El problema hasta ahora radicaba en explicar cómo funciona el proceso a nivel de los sistemas nervioso e inmunológico. Durante muchos años, los expertos en psico-neuro-inmunología han buscado la explicación.


Ahora, el profesor Steve Cole, del Cousins Center for Psychoneuroimmunology de la Universidad de California, Los Ángeles, ha descubierto al menos parte del misterio.
En sus estudios, Cole utiliza el análisis de la transcripción de todo el genoma para observar amplios patrones de la expresión génica en las células. Esto ha llevado a una serie de estudios publicados sobre la relación entre los estados mentales negativos (tales como el estrés o la soledad) y el comportamiento del sistema inmune, impulsado por la alteración de los patrones de la expresión génica.

 ¿Cómo afecta la soledad a la salud?

En un primer estudio, el equipo se centró en la “soledad”. Ellos analizaron la actividad de todo el genoma de catorce personas que de forma crónica percibieron niveles altos o bajos de aislamiento social.

Identificaron 209 genes que se expresan de forma diferente entre los individuos solitarios y los no solitarios, incluyendo genes que supervisan la activación inmune y la función de las células de la sangre. Ciertos genes que amortiguan la inflamación corporal eran menos eficaces en personas solitarias, mientras que los genes pro-inflamatorios se sobre expresan.

"Estos datos proporcionan el primer indicativo de que la actividad transcripcional de todo el genoma humano se altera en asociación con un factor de riesgo epidemiológico social", escribe el equipo de investigación en la revista Genome Biology. Esto proporciona "una explicación genómica funcional para el riesgo elevado de enfermedad inflamatoria en individuos que experimentan niveles elevados de aislamiento social de forma crónica".
Y añaden: "Uno de los más sólidos factores de riesgo sociales implica el número y la calidad de las relaciones personales cercanas de un individuo. Las personas que están aisladas socialmente tienen mayor riesgo de muerte por todas las causas, y varias enfermedades infecciosas, cancerosas y cardiovasculares específicas."

La base biológica de estos riesgos para la salud no es muy conocida, dice el equipo,  en parte porque no se sabe si la falta de apoyo social o los efectos biológicos de la soledad son los responsables. Su estudio confirma que el efecto biológico claramente juega un papel importante.

"Los datos proporcionan la primera evidencia de que los factores de riesgo socio-ambiental están relacionados con alteraciones globales en la transcripción de genes humanos". Desde entonces, los investigadores han replicado los resultados en un grupo mayor de 93 personas.

¿Qué efecto tiene el estrés en nuestra salud?

Varios estudios realizados en las últimas tres décadas también han demostrado que el cerebro está relacionado con el sistema inmune. Por ejemplo, partes del sistema nervioso tienen conexiones a los órganos, incluyendo el timo y la médula ósea, que ayudan en lucha de enfermedades. También hay receptores específicos para los neurotransmisores en la superficie de las células inmunes.

En 2003, el Dr. Richard Davidson y su equipo de la Universidad de Wisconsin-Madison investigaron el impacto de las emociones en el riesgo de la gripe. Se pidió a 52 participantes que recordaran los mejores y los peores momentos de su vida, mientras se les hacía un escáner cerebral . A continuación, los voluntarios recibieron una vacuna contra la gripe y seis meses después  se midió sus niveles de anticuerpos contra la gripe.

Los que experimentaron particularmente intensas emociones negativas (en función de su actividad cerebral) tenían menos anticuerpos. De hecho, los sujetos que se sintieron peor por sus recuerdos dolorosos generaron un 50 por ciento menos de anticuerpos que los que se sintieron menos molestos.

Davidson explicó que , "Es absolutamente posible que las emociones positivas puedan mejorar la función inmunológica. Las personas con estilos emocionales negativos serán más propensos a desarrollar la gripe".
El riesgo de contraer un resfriado también se ha vinculado a las emociones. El psicólogo Sheldon Cohen y su equipo de la Universidad Carnegie Mellon en Pennsylvania estudiaron a más de 300 voluntarios sanos. Se les entrevistó durante más de dos semanas para evaluar su estado emocional  y puntuaron categorías positivas (felices, satisfechos o relajados) y negativas (ansiedad, hostilidad y depresión).

A continuación, el rhinovirus, que causa los resfriados, se roció en la nariz de cada participante, y se le preguntó durante cinco días acerca de cualquier síntoma. Esto demostró que los que tenían menores puntuaciones en las emociones positivas eran tres veces más propensos a resfriarse.
Según Cohen, "Las personas que expresan emociones más positivas son menos susceptibles a las infecciones del tracto respiratorio superior que las personas con un estilo emocional negativo".

Cole y su equipo están avanzando ahora en los efectos protectores de la felicidad y el bienestar, una ciencia todavía en su inicio, pero potencialmente revolucionaria.

"He pasado la mayor parte de mi carrera y vida personal tratando de evitar o superar las cosas malas ", dijo Cole. "Ahora paso mucho más tiempo pensando en lo que realmente quiero hacer con mi vida, y donde me gustaría ir en los años que me quedan."


Artículo comentado por Tatiana Fernández Marcos (Terapeuta del CPA).




Referencias:

Marchant, J. Immunology: The pursuit of happiness. Nature, Volume 503, 27 November 2013, pp. 458-60, doi: 10.1038/503458a

Cole, S. W. et al. Social regulation of gene expression in human leukocytes. Genome Biology, Volume 8, 13 September 2007, doi: 10.1186/gb-2007-8-9-r189

Rosenkranz, M. A. et al. Affective style and in vivo immune response: Neurobehavioral mechanisms. PNAS, Volume 100, pp. 11148-52, doi: 10.1073/pnas.1534743100

Cohen, S. et al. Emotional style and susceptibility to the common cold. Psychosomatic Medicine, Volume 65, July-August 2003, pp. 652-7.


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