El Centro de Psicología Aplicada pretende desde su blog, Psicología ComPartidA, divulgar la psicología en la comunidad universitaria con la intención de promover la salud física y mental. Nuestro objetivo es acercar el conocimiento a través de la publicación de artículos del ámbito psicológico y compartir noticias de actualidad.

lunes, 9 de noviembre de 2015

6 COSAS QUE DEBEMOS SABER ANTES DE ACUDIR A UN PSICÓLOGO

En Internet, al igual que en los libros podemos encontrar cientos de blogs o artículos donde nos explican qué hace un/a psicólogo/a o en cómo te puede ayudar, pero hay muy pocos sitios donde nos cuenten la información que necesitamos  saber antes de ir a uno/a.

Este es el objetivo de esta entrada, conocer las 6 claves que deberíamos saber antes de acudir a un/a psicólogo/a.

Imagen: Marco Bellucci, con licencia Creative Commons

Qué debemos saber antes de ir a terapia:

1.       Los problemas son aprendidos: Esto quiere decir que no nacemos con ellos y por tanto no estamos “destinados” a mantenerlos de por vida. Nuestra forma de pensar, sentir y comportarnos se explica a partir de unos principios de aprendizaje, y a partir de esos mismos principios podemos cambiarla. Ahora os preguntaréis, ¿pero, qué es un problema psicológico, o cuándo sé que tengo un problema de este tipo? En psicología, creemos que una persona tiene un problema psicológico o debería acudir a un/a psicólogo/a, cuando su forma de comportarse,  pensar, sentir, o el conjunto de éstas le está causando problemas y no le deja vivir cómo le gustaría, repercutiendo por tanto en su vida.

2.       Sinceridad ante todo: Muchas personas vienen a terapia con miedo a que el/la psicólogo/a les juzgue o cuente sus problemas a otras personas. Esos miedos no son reales, ya que un/a terapeuta está obligado a mantener confidencialidad ante toda información que recibe, y no solo eso, sino que su único interés es ayudar a la persona que viene a consulta. El problema de las personas que vienen con ese miedo es que no cuentan toda la información que el/la terapeuta necesita o incluso mienten en algunos temas. Todo eso juega en vuestra contra, ya que la terapia se realiza a partir de la información que vosotros aportáis, haciendo el tratamiento ineficaz o más lento si dais datos falsos o incompletos.

3.       Participación activa: “Con el psicólogo se trabaja, no se charla”. Aunque pueda sonar algo duro, es una frase que siempre tenéis que tener presente. Si decidís venir al psicólogo/a, lo primero que tenéis que saber es que vais a tener que trabajar y ser activos para  poder solucionar vuestro problema y ver buenos resultados. El ir a una terapia para charlar y que el otro te escuche, le puede venir bien a mucha gente, sin embargo, podéis conseguir lo mismo hablando con un amigo. Lo que no te da un amigo es lo que te da el/la terapeuta: entiende por qué se está manteniendo tu problema y te dota de estrategias para poder cambiarlo.  El aprender y usar estas estrategias está en vuestras manos, no en las del/de la terapeuta.

4.       La importancia de las tareas fuera de sesión: Tenéis que saber que la mejor manera de cambiar es aplicando todas las estrategias que el terapeuta te ha enseñado, en tu contexto natural, esto es, en tu día a día. Por ello, es muy importante que todo lo que os mande el/la psicólogo/a entre sesiones lo hagáis, porque así es cómo extrapolaréis lo aprendido en terapia, a vuestra vida. Eso no significa que lo que se hace en sesión no tenga importancia, al revés, en las sesiones es donde aprendéis cómo hacerlo y por qué funciona lo que hacéis, pero la mejor manera de probarlo, ejercitarlo y aplicarlo es fuera.

5.       Mirando al presente y no al pasado es cómo solucionamos el problema: Es cierto que saber el origen de nuestro problema nos tranquiliza y nos ayuda a entenderlo mejor, sin embargo no lo cambia. Lo que nos ayuda a cambiar ese problema es ver por qué se está manteniendo en el presente -esa es la clave-. Mucha gente no solo da importancia a lo que pasó en el pasado, sino que intenta cambiarlo. Lamento decirlos que eso no es posible, y por ello no sirve que gastemos nuestro tiempo y  energía en intentarlo. Es más inteligente y adaptativo intentar cambiar nuestro presente.

“La diferencia entre dónde estuviste ayer y dónde vas a estar mañana, es lo que pienses, digas y hagas HOY

6.       Proponer objetivos realistas y posibles: El objetivo de la terapia no es resolver todos los problemas que existen en la vida de uno, sino enseñarnos cómo hacer frente a los problemas que a día de hoy están afectando a nuestra vida. Cuanto más claro tengamos cuáles son esos problemas y qué objetivos queremos alcanzar, mejores resultados obtendremos de la terapia. Un problema económico o cambiar a otras personas, no son objetivos que se puedan llevar a cabo en terapia, porque no están en manos del/de la terapeuta conseguirlo. Lo que sí está en su mano es, por ejemplo,  enseñarnos a cambiar nuestra forma de comportarnos para influir en el comportamiento de los demás, o para aumentar las posibilidades de conseguir un trabajo. En general, cuanto más específicos, realistas y factibles sean nuestros objetivos, más fácil será darnos cuenta si se están cumpliendo o no con la terapia.


Por tanto, si estáis pensando en ir a un/a psicólogo/a, recordad estas 6 claves que ayudarán a que la terapia sea eficaz.


Artículo redactado por Tauana Matías, terapeuta del CPA.

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