El Centro de Psicología Aplicada pretende desde su blog, Psicología ComPartidA, divulgar la psicología en la comunidad universitaria con la intención de promover la salud física y mental. Nuestro objetivo es acercar el conocimiento a través de la publicación de artículos del ámbito psicológico y compartir noticias de actualidad.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Yo sólo soy si soy contigo... o qué es la dependencia emocional


Foto: Freddie Peña, con licencia creative commons
"Tú no eres sin mí, yo sólo soy (si soy) contigo" [...] ¿Quién de nosotros no ha oído esta frase o alguna parecida en la mayoría de las canciones consideradas como grandes éxitos? Seamos realistas: salvo algunas excepciones, la mayoría de las canciones sobre el amor venden un ideal de amor erróneo, distorsionado, plagado de mitos sobre el amor romántico. Si aún no te has dado cuenta, te invito a que hagas la prueba.

Si prestamos atención, podemos encontrarnos infinidad de ideas irracionales sobre el amor. En ellas se suele ensalzar la idea de que el amor está por encima de todo y de todos, la entrega absoluta e incondicional a la pareja, llegando incluso a normalizar el sacrificio y abandono de uno mismo por la pareja, o la necesidad de pertenencia y exclusividad del otro, entre otras.

Guardando las distancias, precisamente este tipo de ideas son las que suelen subyacer a ese problema llamado "dependencia emocional". Ahora bien, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de dependencia emocional? A la necesidad extrema de afecto de otra persona, generalmente la pareja, dependiendo de ella para salvaguardar la propia autoestima (Castelló Blasco, 2005). La diferencia radica en una cuestión de grado o intensidad, según la cual la dependencia emocional constituiría el extremo de un continuo.

¿Cuáles son las principales características de la dependencia emocional?

Algunos de los principales indicadores a nivel clínico pueden ser:

· Baja autoestima: la persona dependiente suele tener un bajo autoconcepto, de forma que generalmente sólo se valora a sí misma en tanto en que es pareja de. Pensamientos irracionales del tipo "Sin él/ella yo no soy nada", "Le necesito para ser feliz" o "No valgo, no soy lo suficiente para él/ella" suelen estar presentes y constituyen en la mayoría de los casos una de las principales raíces del problema.

· Idealización extrema de la pareja: la persona tiende a sobrevalorar a su pareja, considerándola como la mejor en cualquier ámbito, y en muchas ocasiones viéndola muy por encima de sí misma. Por esta razón, no resulta extraño encontrar justificaciones a todos sus actos, sean cuales sean.

· Prioridad exclusiva de la pareja: se antepone a la pareja por encima de todo, incluso de uno mismo. La persona puede llegar incluso a dejar de lado a su familia, sus amistades, sus obligaciones o sus hobbies por querer compartir todo su tiempo con su pareja, ya que se convierte en lo más importante de su vida, en lo único importante.

· Sumisión hacia la pareja: generalmente la relación de pareja se establece de forma subordinada o asimétrica. La persona dependiente se somete al otro de tal forma que incluso puede llegar a negar sus propias opiniones y asumir las mismas creencias, intereses o comportamientos de su pareja.

· Gran temor ante el abandono, rechazo o ruptura de la pareja. El simple hecho de pensar en una posible ruptura genera un alto grado de ansiedad en la persona. Por esta razón, es capaz de hacer y tolerar prácticamente lo imposible para evitarlo a toda costa. No se concibe, ni tampoco se puede concebir, la vida sin la pareja.

· "Síndrome de abstinencia" tras la ruptura. Si en algún punto de la relación se produce una ruptura, la persona dependiente experimenta un grado de malestar muy intenso, caracterizado por síntomas ansioso-depresivos, sensación de vacío y angustia -llegando incluso en algunos casos a aparecer ideación suicida-, así como pensamientos recurrentes en torno a la pareja y a cómo conseguir retomar la relación, sea como sea. Lo más característico de este proceso es que desaparece de forma abrupta, en cuestión de minutos, cuando se mantiene cualquier tipo de contacto con la pareja, aunque sea de forma puntual, o bien cuando se encuentra a una nueva pareja potencial (Castelló Blasco, 2012).

Si te ves reflejado/a en la mayoría de estas características, no dudes en ponerte en contacto con un profesional. Hay salida.

Para saber más...

Castelló Blasco, J. (2005). Dependencia emocional. Características y tratamiento. Madrid: Alianza Editorial.

Castelló Blasco, J. (2012). La superación de la dependencia emocional. Cómo impedir que el amor se convierta en un suplicio. Málaga: Ediciones Corona Borealis.

Artículo redactado por Carolina Álvarez Ortiz (terapeuta del CPA).

2 comentarios:

  1. Si teneis razón. Entre las parejas se da mucha dependencia emocional y, efectivamente, cuando tu pareja te mima, te cuida y actúa pensando en ti, percibes "una sensación maravillosa que te invade todo el cuerpo", una la dosis de refuerzo es astronómica.
    Así que aquellos que disfrutan siendo amados por otros como primera y casi única fuente de refuerzo tienen grandes posibilidades de sufrir "dependencia emocional".
    Paradojicamente, mostrarse ante la pareja "dependiente" reduce la posibilidad de que él o ella hagan aquello que tan bien te hace sentir: MIMARTE.
    Ante la reducción de la tasa de refuerzo lo que hacen los humanos (y otras especies) es aumentar las tasa de conducta dependiente, frustrase, enfadarse y otras lindezas por el estilo: el EFECTO DEL REFUERZO PARCIAL cada vez mas parcial es imparable.
    Asi que, como decian los antiguos, hoy haz una proeza, disfruta de una actividad solo o con otros amigos y, sobre todo, cuentale a tu pareja cuanto te has divertido.
    Me gustan mucho vuestros temas.
    JS.

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    1. JS, nos alegra ver que los contenidos del blog te están resultando interesantes, y que te animes a participar en ellos dejando un comentario. En este sentido, estamos de acuerdo contigo, uno de los problemas principales es precisamente el que comentas, el hecho de limitar como principal y en ocasiones como única y exclusiva fuente de refuerzo a la pareja. Lo cual implica en ocasiones dejar de lado otros aspectos importantes o potenciales reforzadores, como pueden ser nuestra propia red social o incluso nosotros mismos.

      Muchas gracias por tus aportaciones.

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