El Centro de Psicología Aplicada pretende desde su blog, Psicología ComPartidA, divulgar la psicología en la comunidad universitaria con la intención de promover la salud física y mental. Nuestro objetivo es acercar el conocimiento a través de la publicación de artículos del ámbito psicológico y compartir noticias de actualidad.

Los comentarios enviados por la comunidad serán sometidos a un proceso de moderación antes de ser publicados.

Mostrando entradas con la etiqueta Pareja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pareja. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de febrero de 2022

Pequeño manual de supervivencia para afrontar el día de San Valentín

“¡Socorro!, llega San Valentín y no tengo pareja. ¿Qué hago?”.  Hoy, 14 de febrero, se celebra el día de San Valentín, día en el que los enamorados celebran su amor entre flores, bombones y velas mientras los restaurantes se llenan de parejas en busca de la cita perfecta y miles de ositos de peluche desaparecen de las estanterías de los supermercados. Tanta demostración de amor en tan pocas horas es imposible que nos deje indiferentes, sobre todo si no contamos con una pareja con quien celebrarlo. Es probable, incluso, que se nos pasen por la cabeza ciertos pensamientos indeseables como, por ejemplo, “Ay, lo bien que estaba yo con mi ex…”. Antes de que cojas el teléfono y tomes una decisión de la que más tarde seguramente te arrepientas, nos gustaría ofrecerte algunas pautas para sobrevivir a este día tan particular de nuestro calendario.

Fotografía de Christopher Beloch en Unsplash

En primer lugar, es necesario recordar que San Valentín sólo se celebra un día al año y, por tanto, se trata de una festividad sobre la que se vuelcan un gran número de expectativas y deseos. Es por esto por lo que, durante este día, notamos aún más la presión que existe en nuestra sociedad por tener pareja. Es conveniente recordar que, si bien una relación de pareja puede aportarnos un gran bienestar, tener pareja no es sinónimo de alcanzar la felicidad, aunque culturalmente se nos haya hecho creer que sí. De hecho, seguro que ahora mismo se te ocurren numerosos ejemplos de parejas que son profundamente infelices, así como de personas solteras que viven una vida totalmente plena. No obstante, aunque como hemos visto tener pareja en ningún caso garantiza la felicidad, es totalmente lícito y respetable desear tener pareja y poder celebrar este día en compañía. El problema aparece cuando estos deseos se transforman en exigencias y se expresan de forma absolutista y catastrofista. Por ejemplo, podríamos llegar a tener pensamientos parecidos a los siguientes: “debería tener ya pareja a mi edad”, “cuando pueda celebrar San Valentín mi vida estará completa”, “si no encuentro una nueva pareja ahora no la encontraré nunca”, “no puedo permitirme pasar un San Valentín solo ni una vez más” …  

El motivo principal por el cual estos pensamientos aparecen con mayor frecuencia durante este día y no durante otros se encuentra en el ingente despliegue de estímulos relacionados con la pareja o con el amor que se realiza en San Valentín, ya sea a través de las películas románticas que se emiten en televisión, las canciones de la radio, los globos en forma de corazón que se cuelgan en los establecimientos o los posts en redes sociales de las personas que sí celebran este día. La exposición a estas situaciones, el malestar que generan, los pensamientos asociados, así como otros factores externos como la presión social por conseguir pareja pueden contribuir a que superar este día se nos haga más difícil de lo esperable. No te preocupes, a continuación, encontrarás algunas pautas para poder sobrevivir a San Valentín.

  • Cuidado con las comparaciones. No compararse durante el Día de San Valentín resulta casi imposible. No sólo para aquellas personas solteras, sino también para aquellas personas con pareja (“A su ex le preparó una sorpresa mucho mejor…”). Como seres humanos, compararnos con otras personas resulta esencial para la vida social ya que sólo a través de la comparación con los otros puedo juzgar mis propias acciones como adecuadas o inadecuadas, entre otras cosas. No obstante, el problema de las comparaciones es que con gran frecuencia estas se realizan valorando la situación de forma sesgada y distorsionada. Al no tener en cuenta la totalidad del contexto y centrarnos solo en un aspecto de la realidad, por ejemplo, tener o no pareja, las comparaciones que realizamos resultan injustas y poco realistas.
  • Celebra el día de San Valentín a tu manera. La imagen del día de San Valentín que se difunde en las redes sociales y en los medios está centrada exclusivamente alrededor del amor romántico y de la pareja. No obstante, este día puede ser también una buena oportunidad para celebrar otros tipos de amor. Recuérdales a aquellas personas esenciales para ti (amigos, familia…) que también son importantes para ti y demuéstrales el amor que sientes por ellos de la manera que mejor se adapte a ti, por ejemplo, enviándoles un mensaje o haciéndoles una llamada.
  • Crea una rutina de autocuidado. Como hemos visto anteriormente, por muchas razones el día de San Valentín puede resultar difícil de gestionar y es normal que nuestro estado de ánimo se resienta. Ten esto en cuenta y dedica unos minutos al levantarte de la cama para planear una rutina de autocuidado a lo largo del día. Quizás hoy sea un buen día para hacer esa comida que tanto te gusta, llamar a algunos amigos, ver un capítulo de la serie a la que estás enganchado o enganchada, darte una ducha caliente bien larga…
  • Recuerda que tener pareja no es una necesidad. Como hemos comentado antes, aunque con frecuencia se considere que tener pareja es un requisito necesario para tener una vida feliz y plena, esto se trata de un mito. No obstante, tampoco se puede obviar que una relación de pareja puede aportarnos un gran bienestar debido a la cantidad de aspectos reforzantes que estas suelen incluir. Si tener pareja es importante para ti, anímate a buscarla, pero recuerda que esta búsqueda no debe plantearse como una exigencia o una necesidad. Además, ten siempre en cuenta el gran papel que desempeña el azar en la búsqueda de una pareja. Si no somos conscientes de estos dos aspectos, es más probable que nos frustremos y que sintamos con mayor fuerza la necesidad de tener pareja en San Valentín.

Como se ha comentado anteriormente, una gran parte del malestar que las personas experimentan durante el día de San Valentín proviene de las expectativas que se generan en torno a esta fiesta, así como de la presión social que existe por celebrarlo. Por tanto, conviene recordar que el amor romántico que se exhibe durante estas fechas está plagado de diferentes mitos que generan expectativas poco realistas y distorsionadas sobre las relaciones de pareja. Puedes consultar los diferentes mitos del amor romántico en la siguiente entrada: http://psicologia-cpa.blogspot.com/2019/02/9-mitos-del-amor-romantico.html

Jose Luis Cifri Gavela – Terapeuta del CPA

lunes, 15 de noviembre de 2021

Me han sido infiel: ¿y ahora qué?

Cuando pensamos en infidelidad, seguro que se nos viene a la cabeza algún caso de alguien conocido o alguna situación que hayamos vivido. De hecho, es uno de los problemas más comunes en la práctica clínica y una de las principales causas de separación. Pero, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de infidelidad? ¿Conocemos los mitos relacionados con la infidelidad? ¿Y las consecuencias derivadas de ella? ¡Profundicemos en ello!

Fotografía de RODNAE Productions

La infidelidad hace referencia a una situación producida cuando uno de los miembros de la pareja incumple los límites establecidos en la relación (por ejemplo, al invertir tiempo, atención, expresiones de afecto o mantener relaciones sexuales con una persona ajena a la relación). Dichos límites pueden ser diferentes en función de cada pareja. Con independencia de esto, la infidelidad frecuentemente implica una pérdida de seguridad y confianza en el otro. Pero ahora hablaremos de las consecuencias que puede acarrear… Primero, os exponemos algunos mitos y creencias erróneas respecto a la infidelidad:

1. La infidelidad se produce sólo porque la otra persona busca una relación sexual. Como acabamos de comentar, las infidelidades pueden producirse por diversos factores, en la medida en la que estos supongan no respetar los límites de la pareja, sean o no sexuales (por ejemplo, compartir determinadas actividades con otra persona).

2. La infidelidad es síntoma de que una relación ya estaba mal. Existen parejas felices que han experimentado una infidelidad. De hecho, algunas personas se alejan de sus parejas no por sentirse insatisfechas con ellas, sino por otros motivos (por ejemplo, necesidad de redefinirse, vivir experiencias no vividas o recuperar oportunidades perdidas).

3. Tras una infidelidad, jamás se podrá volver a confiar en alguien. Este tipo de pensamientos es común tras haber sufrido un acontecimiento tan doloroso como este. Sin embargo, se puede trabajar para recuperar la confianza y sentirse a gusto en la relación (tanto la existente como una nueva).

4. La culpa de la infidelidad recae sobre la persona que ha sido engañada. La persona responsable de la infidelidad es quien la ha cometido.

Este episodio puede convertirse en una experiencia muy dolorosa y acarrear ciertas consecuencias que al principio es normal que aparezcan. Sin embargo, si se mantienen en el tiempo, podrían incrementar el malestar e implicar una inadecuada gestión de la situación vivida. A continuación, os proponemos algunas de ellas:

  • Dificultad para dejar de repasar una y otra vez las posibles explicaciones de esta infidelidad
  • Dificultad para satisfacer las necesidades básicas (por ejemplo, conciliar el sueño o llevar un patrón de alimentación adecuado)
  • Emociones como tristeza, culpa, nerviosismo e irritabilidad
  • Inseguridad en relación con uno/a mismo/a
  • Creencias relacionadas con la incapacidad de volver a confiar en alguien
  • Alta activación fisiológica ante estímulos que recuerden a la infidelidad y evitación de los mismos (por ejemplo, determinadas películas románticas o hablar de lo ocurrido)
  • Problemas de concentración

Es normal que, si has vivido una infidelidad, sientas que el mundo se te viene abajo. Pero, afortunadamente, todo pasa, incluso el dolor. Para favorecer este proceso tras una ruptura por infidelidad, te ofrecemos algunas pautas:

1.  Presta atención a las emociones experimentadas y permítete sentirlas. Recuerda que es un proceso que puede resultar doloroso, por lo que es normal que aparezcan emociones desagradables, como la tristeza o la ira.

2.  Recuerda que no hay culpables. Centrar toda la atención y energía en buscarlos no servirá de ayuda en el proceso de recuperación.

3.  Evita tomar decisiones precipitadas sobre tu futuro. En los primeros momentos en los que la emoción es más intensa, evita tomar este tipo de decisiones. A corto plazo, podrán suponer un alivio, pero la mejor decisión se toma en un estado de calma y sopesándola detenidamente.

4.  Limita el contacto con tu expareja. En muchas ocasiones, tras dejar la relación, las personas pactan quedar como amigos o seguir manteniendo el contacto por redes sociales, lo cual no siempre es una buena idea. Es importante disponer de tiempo y espacio para reflexionar sobre lo que ha ocurrido y gestionarlo sin la otra persona, hasta que el malestar disminuya.

5.  Aprende a hacer (y dejar de hacer). Retoma actividades que te resulten o resultaban agradables, pese a sentir que no tienes ganas. Esto mejorará tu estado de ánimo y te ayudará a sobrellevarlo. Evita revisar fotografías conjuntas o recuerdos en los primeros momentos tras la ruptura. Esto sólo incrementará el malestar.

6.  Apóyate en gente de confianza (por ejemplo, amigos o familiares) para favorecer el desahogo emocional. 

Además de las pautas aquí ofrecidas, te animamos a que consultes otras para mejorar la autoestima (https://psicologia-cpa.blogspot.com/2021/01/como-puedo-mejorar-mi-autoestima.htmlhttp://psicologia-cpa.blogspot.com/2017/02/autoestima-que-es-eso.html) y salir fortalecido/a de situaciones desagradables como esta (https://psicologia-cpa.blogspot.com/2018/04/resiliencia-aprendiendo-de-las.html).

Beatriz Gutiérrez – Terapeuta del CPA

lunes, 12 de abril de 2021

¿Cómo sobrevivir a una primera cita?

 
Foto de William Fortunato en Pexels

Los tiempos han cambiado, y con ello la forma en la que conocemos gente. Las aplicaciones móviles parece que han venido para quedarse y actualmente es una de las formas más comunes de conocer nuevas personas. Ahora bien, quedar por primera vez con alguien que no conoces implica desplegar una serie de habilidades que en muchos casos pueden costarnos. Si tu objetivo es poder tener una primera cita con alguna persona que te interesa, veamos como solventar algunas de las dificultades más comunes:

1. Tener una ansiedad elevada.

Algo muy común en las primeras citas es experimentar bastante malestar a nivel físico (p. ej., dolor de tripa, sudor excesivo, ponerse rojo, etc.). Si a pesar de ello acudes a la cita, ¡enhorabuena!, ese malestar es probable que vaya descendiendo poco a poco. Resulta que la ansiedad es algo que no puede mantenerse elevada durante mucho tiempo continuado. Si esperamos a que se pase sin huir de la situación haremos que poco a poco la situación nos vaya generando cada vez menos malestar. Por otro lado, puedes utilizar algunas técnicas de disminución del malestar físico que te ayuden a afrontar estas situaciones, como la respiración diafragmática.

2. Esperar lo peor (o lo mejor).

Revisa las expectativas que has generado sobre el encuentro y fija un objetivo realista y positivo. Un objetivo factible puede ser “disfrutar tomando un café con la persona” o “aprender algo nuevo”. Si generamos expectativas positivas y muy altas es posible que nos decepcionemos. Por otro lado, esperar lo peor y anticipar situaciones concretas promueve que nos sintamos nerviosos y que experimentemos malestar antes y durante la cita. Cuidado con el discurso interno que puedes mantener durante la quedada porque puede acabar convirtiéndose en una profecía autocumplida. Si me digo que todo va a ir mal, que me voy a aburrir, etc. puedo interpretar diversas claves del contexto de forma que confirmen mis hipótesis y a la vez, este tipo de discurso me impedirá centrarme en la conversación y promover una interacción agradable.  

3. ¿Pero de qué vamos a hablar?

La mejor clave para saber de qué hablar es centrarnos en lo que nos están contando. Tenemos que escuchar para saber cómo continuar la conversación. Además, existen diversas maneras de iniciar conversaciones, vamos a ver las tres formas básicas:

  • Hacer una pregunta: “¿Te gusta ir a festivales?”
  • Dar una opinión: “Uno de mis autores favoritos es Juan José Millás”
  • Señalar un hecho: “Este sitio es muy agradable, me encanta la música de fondo”.

¿Pero qué ocurre si hay algún silencio? Pues no pasa nada, los silencios forman parte de las conversaciones y no hay por qué temerlos. Lo peor no son los silencios en sí, sino como los interpretamos nosotros mismos. Aun así, un silencio interminable no es algo deseable por lo que podemos aprovechar para comentar algo que está ocurriendo en el ambiente (la música, la mesa de al lado, la comida, lo que estamos bebiendo, etc.), y a partir de ahí sacar más conversación.  Igualmente, lo común es empezar con un nivel de conversación más superficial e ir profundizando según vamos conociendo a la persona. Un esquema general puede ser el siguiente:

Frases hechas à Hechos (donde trabajas, intereses, gustos) à Opiniones à Sentimientos.

4. Haz cumplidos.

Un cumplido es una felicitación que damos a una persona porque nos gusta algo que ha hecho, dicho o que es propio de la persona. Hacer cumplidos ayuda a construir relaciones sociales positivas. Pero ojo, hay diversas cuestiones a tener en cuenta como que sea cierto, que se dé en un momento adecuado y normalmente que se dé en privado. Igualmente, puede ser conveniente que no te excedas en un tipo de cumplidos, como por ejemplo solo hacer cumplidos sobre el aspecto físico sin valorar otras cualidades personales. No hay mayor elogio que escuchar activamente y que se interesen por aquello que para ti es importante. 

Otros errores que podemos cometer y que conviene tener en cuenta son los siguientes:

  • Excedernos con los cumplidos de forma que no parezcan sinceros y pierdan su eficacia.
  • Utilizar el elogio de forma que nos permita realzar lo buenos que somos en algo. Por ejemplo: “que bien que te guste leer, yo por ejemplo leo muchísimos libros, este mes he leído ya 5”.
  • El anti-cumplido. Consiste en mezclar un cumplido con una queja, como, por ejemplo: “que bien que hayas llegado a la hora porque con lo que tardas en responder a los mensajes no sabía qué esperarme”. 

5. La importancia de lo que NO decimos.

Utilizar un lenguaje no verbal adecuado y ajustado a la situación permitirá que le resultemos atractiva a la persona. Algunas de las claves son:

  • Mirar a los ojos.
  • Evitar distractores como mirar el móvil de forma continua.
  • Sonreír (cuando tenga coherencia con lo que nos cuenten).
  • Asentir mientras nos hablan.
  • Mantener un contacto físico tentativo, en función de la confianza con la otra persona y del feedback que nos dé. Tenemos que estar atentos a las señales que nos manda la persona, por ejemplo: si se aparta, se pone rígido o se muestra incómodo deduciremos que no le ha gustado y será importante reducir el contacto físico. 

Recuerda que esto solo son unas pautas generales y que si presentas dificultades que te impiden disfrutar de tus relaciones sociales puede ser aconsejable que acudas a un profesional que te ayude a solventarlas.

Isabel Ávila Herrero - Terapeuta del CPA 

Bibliografía:

Roca, E. (2014). Cómo mejorar tus habilidades sociales. Acde.

lunes, 11 de febrero de 2019

9 mitos del amor romántico


“¿Pero 30 años y todavía soltero/a”? “¿Cuándo os vais a casar? ¡Ya es hora! ¿no?”, “Él/ella es mi todo, es mi media naranja” “El amor duele”… Se acerca San Valentín, una de las fechas más esperadas por muchos enamorados, pero… ¿alguna vez te has parado a pensar en cómo las presiones socioculturales nos influyen a la hora de entender el amor o el matrimonio? Y es que existe toda una serie de mitos que influyen en nuestras actitudes; modelando nuestras expectativas y guiando nuestras decisiones. En esta entrada repasamos algunos de los mitos más populares sobre el amor romántico. 


Fotografía de pixabay.com con licencia CreativeCommons



Sternberg (1986,1989) establece tres bases fundamentales del amor: intimidad, pasión y compromiso. Establece distintos tipos de amor según la combinación de dichos elementos y define el amor romántico como la relación que se basa en la intimidad y la pasión. Pero, ¿qué mitos rodean a este sentimiento?  

1- Solo hay un amor verdadero: las medias naranjas y las almas gemelas
Es la creencia de que elegimos a la pareja predestinada de algún modo o que ha sido la mejor elección posible. Su aceptación podría llevar a un nivel de exigencia excesivamente elevado en la relación de pareja, un riesgo de decepción, de tolerancia excesiva o incluso llevarnos a creer que estar junto a alguien sea más una cuestión de obtener lo que nos falta que de compartir lo que somos.

2- El amor hace sufrir    
Objetivamente, el amor no hace sufrir. Nos hacen sufrir nuestras expectativas y comprobar que quizá no se ajusten a la realidad. Nos hace daño la obsesión en empeñarnos que otro nos quiera. Sufrimos cuando alargamos relaciones que no dan más de si. En cualquiera de esas situaciones sufrir es innecesario e inútil, y nada tiene que ver con el amor.

3- El mito de los celos  
Se trata de la creencia que atribuye que los celos son un signo de amor e incluso el requisito indispensable de un amor verdadero. Suele usarse habitualmente para justificar comportamientos egoístas, injustos y represivos.

4- No puedo vivir sin ti
Quién busca que sigamos a su lado apelando a la culpabilidad o a nuestro miedo a que cometa una locura, ¿realmente nos quiere? Esa persona atiende únicamente a sus deseos, utilizando la lástima y generándonos un profundo malestar. 

5- El amor es incondicional 
Esta idea entiende el amor como una aceptación del otro sin condiciones, pero ¿y si esa persona realizase conductas inapropiadas hacia ti?, ¿y si te provocase malestar o dolor? Saber marcar unos límites sanos y enseñar a hacerlo, es la mejor prueba de amor que una persona puede proporcionar a otra.

6- El amor lo puede todo o el mito de la omnipotencia 
Sería la creencia que establece que si existe “amor verdadero” cualquier obstáculo (interno o externo) no podrá influir en la pareja, siendo suficiente el amor para solucionar todos los problemas y justificar todas las conductas. Este mito puede ser utilizado como excusa para no modificar determinados comportamientos o negar los conflictos de pareja, dificultando su afrontamiento.

7- El mito del matrimonio 
Se trata de la creencia que presupone que el amor romántico debe conducir a una unión estable de la pareja. Puesto que dicha unión se pretende como duradera y que la pasión es un estado transitorio, nos encontramos ante dos elementos que, en ocasiones, resultan difíciles de gestionar y pueden llevar fácilmente a la decepción. 

8- La gente se casa porque se ama 
Que toda la gente que se casa lo hace por amor es una falsa asunción. Esa emoción profunda que interpretan como amor puede ser el conjunto de otras emociones como el impulso sexual, miedo a la soledad, deseo de aprobación, deseo de reconocimiento, motivos económicos, necesidad de realizar lo que la sociedad espera de ellos…

9- El mito de lapasión eterna o equivalencia 
En esta idea las personas suelen entender el amor (“sentimiento”) como equivalente al enamoramiento (“estado más o menos duradero”). Por tanto, si una persona deja de estar apasionadamente enamorada es que ya no ama a su pareja y lo mejor es abandonar la relación. Las investigaciones sugieren que las fases del enamoramiento intenso van modificándose con el tiempo, dando lugar a procesos de otro tipo. Aceptar este mito supondría no reconocer la diferencia entre ambas cuestiones ni dicha transformación.

Si quieres saber más sobre las relaciones de pareja y los mitos del amor puedes consultar la siguiente entrada http://psicologia-cpa.blogspot.com/2017/10/relaciones-de-pareja-saludables-mito-o.html

Alejandra Peña – Terapeuta del CPA
Bibliografía
Cáceres, Carrasco J. 10 palabras claves acerca de la pareja (3ª edición) (1997). Navarra: Editorial Verbo Divino.
Cahue, M. Amor del bueno: Cuando lo encuentres, cuídalo y disfrútalo (2014). Madrid: JdeJ Editores.
Ferrer, V.A., Bosch, E., y Navarro, C. Los mitos románticos en España (2010). Boletín de Psicología, 99, 7-31.
Maureira, Cid, F. Los cuatro componentes de la relación de pareja (2011). Revista Electrónica de Psicología Iztacala. 14, (1).