El Centro de Psicología Aplicada pretende desde su blog, Psicología ComPartidA, divulgar la psicología en la comunidad universitaria con la intención de promover la salud física y mental. Nuestro objetivo es acercar el conocimiento a través de la publicación de artículos del ámbito psicológico y compartir noticias de actualidad.

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lunes, 14 de marzo de 2016

Hacer críticas o pedir cambios

En este mismo blog hemos hablado antes de asertividad. Hace unas semanas, publicamos una entrada en la que hacíamos referencia a la habitual confusión que hay entre practicar la sinceridad sin cortapisas y comportarse de forma asertiva.

Pues bien, hoy vamos a entrar en materia. De las diversas formas que hay de poner en práctica la asertividad, la entrada de hoy se centrará en cómo formular peticiones de cambio de conducta de forma asertiva. No, no hemos dicho “cómo hacer críticas constructivas”: partimos de la base de que, por lo general, las críticas no gustan y las personas suelen responder ante ellas como si se tratara de ataques. Para mucha gente, hacer una crítica constructiva es algo así como tratar de pronunciar la pe sin juntar los labios: se puede hacer con ayuda de la mano pero queda raro.

Imagen: Rafael Edwards, con licencia Creative Commons
Es muy probable que hayas oído hablar del sándwich de cortesía, donde el objetivo es rodear la crítica de dos halagos o comentarios positivos para que duela menos. Quizá fuera una estrategia válida si no fuera porque algunas personas interpretan que las rebanadas de pan dan libertad para rellenar el emparedado de lo que sea y en el modo que sea, y al final nos encontramos con que dan palmaditas en la espalda de aquel a quien acaban de apuñalar.