El Centro de Psicología Aplicada pretende desde su blog, Psicología ComPartidA, divulgar la psicología en la comunidad universitaria con la intención de promover la salud física y mental. Nuestro objetivo es acercar el conocimiento a través de la publicación de artículos del ámbito psicológico y compartir noticias de actualidad.

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lunes, 3 de diciembre de 2018

Cuando la timidez se convierte en fobia social


“A Yolanda le resulta sencillo tratar con los compañeros de clase cuando comentan temas académicos. Su miedo aparece en otras situaciones donde debe relacionarse con los demás, como fiestas, comer en la cafetería o dar un discurso. Piensa que hará el ridículo y que le temblarán las manos”.
            ¿Te pasa lo mismo en algún tipo de situación social? Estos miedos son muy comunes. En esta entrada te explicamos cómo cambiar tu temor a actuar ante determinadas situaciones sociales que te generan malestar; pero antes, te adelantamos en primicia que desde CPA se ofrecerá un taller para mejorar las habilidades a la hora de hablar en público ¿Te apetecería mejorar tu exposición de TFG o TFM? ¿Te vas a dedicar a una profesión donde es necesario expresarse en público con fluidez? Apuntate al taller pero... ¡corre, las plazas son limitadas!



Según Carmen Pastor y Juan Sevillá (2005), la fobia social se define como el miedo irracional y desproporcionado a un determinado número de situaciones de interacción social donde la persona se ve expuesta a personas que no pertenecen a su ámbito familiar o a la posible evaluación por parte de los demás. Dicha persona está convencida de que actuará de una manera ridícula, embarazosa o humillante. Esta certeza se acompaña de sensaciones físicas (taquicardia, calor, rubor, sudoración, temblores). Ante este malestar, la persona tiende a evitar dichas situaciones sociales. Las situaciones sociales que más habitualmente provocan malestar son: asistir a fiestas o reuniones sociales, hablar en público, pedir información, relacionarse con figuras de autoridad, comer o beber en público, conocer a gente nueva, ir de compras o hablar por teléfono.

A continuación te dejamos un resumen de los aspectos más destacables de la fobia social

1. Elementos de la fobia social

            A)Principales pensamientos en la fobia social    
    
Tipo de pensamientos
Ejemplos
Sobre la propia actuación
“No sé qué decir”,” siempre lo hago mal”, “tartamudearé y no me entenderán”, “me quedaré en blanco”
Sobre la percepción de los demás ante mi actuación
“Se van a dar cuenta”, “me están mirando”, “sabrán que estoy nervioso”
Sobre el juicio negativo de los demás
“Pensarán que soy un idiota, que estoy haciendo el ridículo y que soy aburrido”
Sobre ser rechazado
“No querrán hablar conmigo”, “dejarán de ser mis amigos”, “me despedirán”
Sobre autodesprecio
“Nunca lo superaré”, “soy poco interesante”, “no sirvo para nada”
Sobre reacciones de ansiedad visibles
“¡Es horrible, me estoy poniendo rojo”, “estoy empapada en sudor”, “me tiembla tanto la mano que no puedo sujetar el micrófono”

B) El elemento fisiológico 

           A nivel fisiológico, los cambios físicos que se producen son muy similares a los que ocurren en otros trastornos de ansiedad. Habitualmente los que más suelen darse en personas con fobia social son el rubor facial, el temblor y la sudoración. 

C) El elemento motor

            Consiste en la ejecución voluntaria de comportamientos preventivos destinados a no sentir ansiedad, a que no se note exteriormente o a no actuar torpemente, con el fin de reducir la posibilidad de ser evaluado negativamente por los demás. La persona evita la situación (Ej: rehúsa una invitación para acudir a una fiesta, toma una valeriana antes de la presentación, habla solo del tema que domina, usa ropa ancha para que no se note el sudor etc.) o escapa durante la misma (Ej: abandonar la situación).

2. ¿Cómo se mantiene la fobia social?
  
             Habitualmente se inicia con unasensación de peligro, es decir, los pensamientos catastrofistas sobre que algo malo va a suceder (Ej: “Me quedaré en blanco”), tras lo cual aparecen las sensaciones fisiológicas de ansiedad y la percepción de tales reacciones (Ej: “Me estoy poniendo roja”), lo que aumenta a su vez las reacciones fisiológicas (Ej: Comienzo a sudar más). En este momento de gran malestar, la persona emite las conductas de seguridad mencionadas anteriormente (Ej: huir al baño) que a corto plazo alivian el malestar, pero a largo plazo impiden a la persona comprobar que sus pensamientos catastrofistas no se convierten en realidad, por lo cual el problema se mantiene en el futuro
       
3. Tratamiento psicológico de la fobia social


             La forma de pensar, especialmente el temor a la evaluación y los pensamientos catastrofistas, son elementos cruciales en la fobia social. El primer paso es identificar los pensamientos negativos automáticos que se presentan ante las situaciones temidas (ejemplos de ellos serían los mencionados en el primer apartado). Posteriormente, se analizarían en base a criterios más objetivos como la certeza, gravedad o utilidad de los mismos. Puedes obtener más información de este proceso en la siguiente entrada http://psicologia-cpa.blogspot.com/2017/03/pensamientos-irracionales-como-graduar.html

            Una vez hayas modificado tus pensamientos hacia alternativas más que te permitan conseguir tu objetivo, será el momento de eliminar las conductas de seguridad. Para ello, deberás afrontar paulatinamente las situaciones evitadas con el fin de comprobar si eso que temes ocurre o no, o que, el caso de que ocurra, tendrás herramientas para gestionarlo. Por ello es importante trabajar al mismo tiempo técnicas del control de la ansiedad (Ej: respiración abdominal) o manejo de situaciones difíciles (Ej: cómo responder ante una crítica), denominadas habitualmente como asertividad (puedes leer más acerca de estas últimas en: http://psicologia-cpa.blogspot.com/2014/11/ser-asertivo-en-el-trabajo.html

Alejandra Peña – Terapeuta del CPA
Referencias bibliográficas
Pastor, C. y Sevillá, J. (2005). Tratamiento psicológico de la fobia social. Un manual de autoayuda paso a paso (3ª edición).Valencia: Publicaciones del Centro de Terapia de Conducta.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Siete trucos eficaces para perder el miedo a hablar en público

La demanda de tener que hablar en público supone una enorme fuente de ansiedad para una gran parte de la población. De hecho seguramente tú recuerdes la primera vez que tuviste que hablar frente un grupo de personas y puedas recordar haber experimentado en mayor o menor medida algunos síntomas de ansiedad como la sequedad bucal o la respiración acelerada.

Cuando nos ponemos delante de un grupo de personas nos convertimos necesariamente en un objeto de evaluación, lo cual nos llevará a pensar ¿Y si me pongo nervioso? ¿Y si hago el ridículo? ¿Y si se aburren? ¿Y si…? Anticipar todos estos escenarios nos llevará a un estado de ansiedad que probablemente nos dificulte salir de esta situación de manera exitosa. Si despejamos la incógnita llegaremos a la pregunta del millón: ¿QUÉ PUEDO HACER PARA NO PONERME NERVIOSO/A HABLANDO EN PÚBLICO?



Si has llegado a esta entrada esperando encontrar una receta milagrosa para responder a esa pregunta, estás de suerte. Así, sin reservas, te voy a dar 7 de consejos que van a hacer que tus nervios al hablar en público se esfumen:

1.      Ensayar.
2.      Ensayar.
3.      Ensayar.
4.      Ensayar
5.      Ensayar.
6.      Ensayar.
7.      Ensayar.

Es posible que ahora te sientas un poco decepcionado/a y pienses “sabía yo que esto tendría truco”. Te animo a que sigas leyendo porque no te estoy mintiendo. Ensayar y seguir ensayando es una de las claves fundamentales no solo para perder los nervios, sino para hacer una presentación de calidad y que resulte de interés para la audiencia, ¿Por qué?

  •        Favorece la memorización de todos los contenidos de tu presentación. Cuando puedes recordar con facilidad el contenido de tu presentación hasta el punto de que se vuelve automático, recordar lo que ibas a decir ya no es algo de lo que te tengas que preocupar. De esta manera puedes prestar más atención al énfasis que haces en determinadas partes de tu discurso o a como realizas las transiciones de una parte a otra.
  •        Permite identificar qué partes o palabras te cuestan más. Este es uno de los grandes miedos a la hora de hablar en público: “¿y si me atasco en esta palabra?”, “¿Y si en esta parte me lío?”. Ser capaz de responder a esas preguntas antes del gran día, de nuevo te ayudará a ganar seguridad.
  •        Te ayuda a darte cuenta de que sabes hacerlo. Nunca te permitas subir al escenario con la duda de ¿Sabré hacerlo? Tener la experiencia de haberlo hecho te dará seguridad y los pensamientos negativos sobre cómo lo vas a hacer seguramente sean menos creíbles y menos frecuentes. Todo ello facilitará que experimentes menos ansiedad.
  •        Te permite improvisar. A veces se escucha aquello de “yo no me preparo este discurso, se me da bien improvisar”. Sin embargo, esto es una mala idea ya que lo que harás durante la puesta en escena será probar cosas que quizá tengan el efecto que quieres o quizá no. Tras varios ensayos y un conocimiento óptimo del tema, podrás plantearte improvisar porque ya tendrás medido y estudiado tu discurso y podrás discernir con mayor criterio que improvisaciones pueden aportar algo a lo que estás diciendo.


Si sigues leyendo hasta aquí espero haber compensado la posible decepción del principio de la entrada. Efectivamente, ensayar es una buena idea, pero ¿cómo empiezo a ensayar?

  1.                 Construye tu discurso y léelo en voz alta.
  2.                Estúdialo para memorizarlo y grábate recitando el discurso.
  3.          Anota aquellas cosas que te gustaría mejorar y vuélvete a grabar hasta que estés satisfecho/a   con el resultado.
  4.              Ensayalo con gente de confianza y pídeles que te ayuden a mejorar. Estos comentarios pueden ser muy valiosos, ya que será una audiencia y no tú mismo quien juzgará tu puesta en escena.


Después de todo este proceso llegará el gran día y, sin duda alguna, estarás algo nervioso/a. ¡Esto es completamente normal e incluso útil! Has dedicado esfuerzo y preparación en algo que te importa, y quieres que las cosas salgan bien ¿Quién no estaría nervioso? Ponernos nerviosos/as no está en nuestra mano. Aumentar las posibilidades de hacer una gran presentación, definitivamente sí.


jFotografía: Karen Serrano, con licencia Creative Commons.



¿Te ha resultado útil? ¿Se te ocurren otros trucos para hablar en público sin miedo? Nos encantará leerlos en los comentarios.

Eduardo Alonso – Terapeuta

Bibliografía recomendada
Ballenato, G. (2006). Hablar en público. Arte y técnica de la oratoria. Madrid: Ediciones Pirámide.