¿Qué es la felicidad? ¿Cómo se consigue? ¿Qué hay que hacer para lograr ser felices? Éstas son preguntas que el ser humano se plantea de forma recurrente a lo largo de su existencia y es un pensamiento que atormenta a nuestra condición: ¿soy realmente feliz...?
Cualquiera que se ponga a reflexionar un poco sobre esta cuestión llegará a la conclusión de que es habitual que en muchas ocasiones nos “engañemos” para acercarnos a esa felicidad. “Mi novia me dejó a un mes de la boda. Pero fue mejor así y no que me hubiera acabado dejando años más tarde teniendo ya hijos en común” o “al final fue bueno que me despidieran de ese trabajo, así pude llegar al que tengo ahora”... Como estos, hay cientos de ejemplos en la vida diaria de personas que asumen su realidad “a su manera” e intentan “edulcorarla” para ser más felices.
